Hay abrazos que extraño,
también su mano arrugada y suave,
ver sus polleras en la casa y
su trenza larga y gris.
Extraño su amor pleno.
Son once años sin su amor.
¿Cómo se puede vivir así?
Mientras pierdo la memoria
tengo miedo de perderla a ella.
He empezado a olvidar sus palabras,
tampoco recuerdo su imagen completa
y no hay fotos para recordarla
cuando estaba a mi lado.
Se que no volverá
que no hay ruta que me lleve a ella.
Es algo definitivo la muerte
que se lleva a lo más amado
aunque no quieras.