Fuego para quemar los recuerdos, pesan demasiado. Son una carga terrible, anidados ahí sin ser completamente comprensibles. Los recuerdos se han cuajado entre la sangre y recorren todo el cuerpo. Llegan a cada órgano vital y lo pueblan, los van corrompiendo dejando pequeños agujeros negros. Pequeños y rojos, mis órganos están perforados.
Alguna vez pensé en agarrar un cuchillo y cortar cada nervio hasta que no haya mas dolor. No fue hace mucho.