miércoles, 29 de diciembre de 2010

El poder de uno

Oh! si ya recuerdo, soy SONÁMBULA.
Parecía haber practicado ocultismo, era como si hubiera decidido maldecir a alguien, a mi misma. Pero no, solo eran varios mechones de pelo regados por mi cuarto, el baño y el comedor. Había agarrado la tijera y cortado gran parte de mi pelo, que por suerte era largo. Que terror fue despertar de esa noche cualquiera y darme cuenta que mi cama estaba regada de cabellos! y mil veces peor verme al espejo y notar de donde habían venido. No recordaba nada, no sentía nada pero si podía notar el temor que mi familia sentía hacia mi. De nuevo con las escapadas a no se donde pero presiento que es a ese cuarto piso que siempre esta lejos de esos a que odio y me da resguardo aunque para llegar tenga que sortear mi vida en esa escalera rota. Son los que han sufrido peores daños: mi muñeca y tobillo, perdón. Es que aun ahora me levanto con moretones, un poco de sangre y dolores que ya no me asustan pero si cavan en mi para hacerme recordar que dormida me tomo la libertad de caminar, caerme y seguir adelante, parece que de SONÁMBULA soy mas valiente.
Nana Mars